Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/115647

Soltera a los 40: ¿decisión o karma?

El acecho social sobre quienes no se encuentran en pareja es tan fuerte que termina siendo un problema que sólo solucionan en un diván. Otras en cambio, “la pseudo libertad” que les genera la soltería es bien aprovechada por ellas; que sin compromiso visitan el mundo sin dar explicaciones. Incluso para este segundo grupo el dedo señalador de la sociedad también irrumpe y castiga un estigma que pretenden esconder. Lo cierto es que al final no la dejan a una optar por querer estar con alguien o tener que hacerlo.

Detrás de este fenómeno, que desespera a tantas solteras o separadas, parece haber unas razones biológicas y otras culturales. María Cruz Rodríguez del Cerro, catedrática de Psicobiología de la UNED, considera que pasada la frontera de los 40 las hormonas han dejado de jugar un papel predominante en la búsqueda de pareja y que, con los años se pierde el ímpetu de la juventud y se busca otro tipo de relación. "Ellas se vuelven selectivas, buscan una historia que las refuerce, que les aporte algo, no que les reste. Desean a un hombre con el nivel cultural adecuado".

María Cruz narra la conversación que mantuvo con una ejecutiva de la industria farmacéutica: "Me mostró su preocupación por la dificultad de encontrar una pareja a su edad, tenía unos espléndidos 39 años. Pero sobre todo me llamó la atención que destacara que, cuando salía con sus amigas a tomar una copa, si conocían a un grupo de chicos mentían sobre su profesión. Eran ejecutivas, abogadas o doctoras, y se hacían pasar por peluqueras o cajeras de supermercado para que ellos no salieran huyendo". Más allá de la anécdota, la catedrática mantiene que existe ese "pavor frente a la triunfadora. La testosterona juega muchas veces malas pasadas y vuelve a los hombres muy competitivos, necesitan dominar la situación y, de forma inconsciente, quieren llevar la batuta. Eso no les permite compartir el trono con una compañera de igual rango, por eso se decantan por chicas que parecen fáciles de impresionar".

Hay quien considera que esto de ligar a partir de los 40 resulta un trabajo tan arduo que necesita la intervención de un tercero. Lo sabe muy bien Verónica Alcanda, creadora de Alcanda Matchmaking, una empresa en la que los usuarios desembolsan 3.000 euros para encontrar el amor; de ellos, un 60% corresponde a mujeres. "Ahora mismo es facilísimo ligar, para personas de cualquier edad. Tienes aplicaciones en el teléfono que con solo un golpe de pulgar te proporcionan una relación en ese instante. Ahora, cuando hablamos de amor de verdad, de encontrar una persona con la que compartir tu vida, comienza la dificultad". Alcanda, acostumbrada a hacer procesos de selección, da una serie de claves para cumplir los objetivos. La primera, tener claro qué se quiere y no crearse falsas expectativas. Verónica, además, niega la falta de oferta masculina. "Existen muchísimos hombres disponibles para mujeres de ese rango de edad, y en realidad todos -aunque no lo reconozcan- buscan una relación estable más tarde o más temprano. Pero tengo que reconocer que el nivel, tanto en el aspecto físico como en el intelectual, es mucho mayor en ellas que en ellos; hay más chicas que merecen la pena en busca de amor que varones".

Empresas como la que regenta Verónica no proliferan; de hecho, la vía más habitual para encontrar pareja entre los solteros españoles es apuntarse a una página de citas en internet. El 47% de ellos entre 35 y 49 años ha utilizado alguna vez una web de este tipo. Una de las más populares, Meetic, tiene registrados un 53% de hombres y un 47% de mujeres entre los 35 y los 45 años. Esta web estudia los comportamientos de sus usuarios a través de diferentes estudios, y ha comprobado que ellas dejaron hace tiempo de ser un elemento pasivo: el 44% de las mujeres entre 35 y 49 años ha tomado en alguna ocasión la iniciativa a la hora de invitar a un hombre a salir.

La actriz Amalia Hornero, que ronda los 40, no tiene una pareja estable y piensa que la gran revolución pendiente de las mujeres es rebelarse contra la monogamia. Anima a experimentar en el terreno sentimental y a no aferrarse a lo tradicional: "Esta edad es soberbia, porque estás mejor mentalmente y puedes compartir todo con mayor plenitud. No creo que sea más difícil conquistar a alguien, sobre todo porque apuntas bien a los objetivos. Pero hay que desterrar la idea de que una chica necesita una pareja".

Alrededor de las que han dejado atrás los 30 pulula también otro mito: el de la invisibilidad. Brigitte Vasallo, escritora y organizadora de los talleres #OccupyLove, lamenta que "la sociedad, y sobre todo la industria de la moda y la cosmética, solo quieren a mujeres jóvenes y delgadas, al resto se las elimina del mapa. Contra esto es muy difícil luchar. Los hombres no se mantienen ajenos a esa presión y buscan el prototipo de chica que se considera idónea. Aun así, estamos emprendiendo una rebelión, sobre todo por no creernos los 'amores Disney' que nos vendían de pequeñas. Hemos descubierto que el príncipe era un sapo y el palacio se llama hipoteca. Así que nos empoderamos y buscamos relaciones más libres".

Esta escritora señala varias trabas que tiene que salvar aquella que un día decide encontrar una nueva pareja o tan solo un ligue. "No olvidemos que recae sobre nosotras el cuidado de los hijos, lo que nos resta libertad. Además, no nos engañemos, la sexualidad de la mujer está más penalizada socialmente, no se le permite ir de cama en cama sin reprocharle la actitud".