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Primera convocatoria para el 7 de febrero

La deuda por Yacyretá limita el inicio de la negociación por un nuevo tratado

Por Luis Alberto Acosta Mur - Según los trascendidos de la mesa chica de la administración del presidente paraguayo Horacio Cartes, su abortada visita a la represa a fines del mes de noviembre tuvo un solo objetivo: pedir una drástica revisión del pasivo por la construcción y el mantenimiento de la hidroeléctrica. Tambien el rechazo a los reclamos planteados por Buenos Aires. La Entidad Binacional Yacyretá, conformada por ambos países, acumula una deuda de unos u$s 18.840 millones debido a su gestión deficitaria en los casi 40 años de administración conjunta.

La enorme dilapidación sin control efectuada por la Entidad Binacional durante casi toda su existencia, con la complicidad de la mayoría de los funcionarios tanto argentinos como paraguayos, los que no sólo se beneficiaron personalmente, sino que también de dichas mieles disfrutaron la Constructora y la Consultora. 
Todo esto repercute ahora en el funcionamiento de la hidroeléctrica, que abastece en torno a un 20% de la energía argentina. Lleva a decir a los hermanos paraguayos que la represa no es rentable, al menos en los papeles, debido a que también es enorme el monto de intereses que Paraguay adeuda a la Argentina por la construcción de la obra, una pesada cifra que Asunción quiere renegociar. 
No es la primera vez que ambos países hablan de pasar en limpio los libros de cuentas, pero esta vez tienen una fecha límite, el 27 de marzo de 2014, cuando se cumplen los 40 años de la entrada en vigor del tratado entre ambas partes, que exige la revisión de los términos en esa fecha. Este plazo no es ocurrente, sino que es el estipulado internacionalmente, conforme al Modelo y Tipo de turbina que se eligió oportunamente (Turbinas Kaplan), las que si son manejadas con prudencia y honestidad, se amortizan en cuarenta años y luego, como ocurre en Salto Grande, ambos países se dividen en adelante las utilidades que produce la Represa. Un informe elaborado en 2009 para el Congreso Paraguayo por la Entidad Binacional que gestiona la represa calculaba que ese organismo adeudaba para ese entonces u$s 15.840 millones, el 93% al gobierno argentino y el resto a bancos, organismos multilaterales y proveedores. Cada año las cargas financieras suben U$S 1.000 millones, mientras que su producción energética solo generan por U$S 900 millones, según el director paraguayo de la hidroeléctrica, lo que significa que si la entidad fuera una empresa privada estaría en la quiebra.

Discusión tarifaria

Según los hermanos paraguayos, los intereses emanan del gasto que hizo Argentina en las obras, iniciadas en 1983, una década después de la firma del tratado, y paradas, sin completarse, hasta el año 1998, por lo que sus turbinas solo alcanzaron el potencial previsto en el año 2011 tras la retomada de los trabajos en los últimos años. Asimismo sostienen que Paraguay contribuyó a la construcción con el 80% del terreno anegado. Los hermanos paraguayos deben acordarse de que dichos terrenos oportunamente fueron debidamente indemnizados, con suculentas sumas a sus propietarios. También sugieren que los “aportes” de las partes de los que habla el tratado no son préstamos y, por tanto, no se tendrían que pagar intereses. Ellos también utilizan un argumento sólido como base, para sostener su reclamo, como es el pedido de revisión de las cifras, debido a la posibilidad de un alza del costo que paga a Paraguay por la energía adicional que utiliza. Esa tarifa, según el tratado original, se debe basar en el costo de producción, pero la inclusión de los costos financieros en ese valor supondría un elevadísimo aumento para el erario argentino.

Actualmente, Argentina abona una tarifa menor acordada entre los dos gobiernos a través de las llamadas “notas reversales”, que no pasaron oportunamente por la aprobación de los Congresos respectivos y es por eso que ahora pretenden desconocer y hasta elevar un reclamo a la Corte de la Haya, ante un resultado negativo de su reclamo. En los últimos ejercicios, ha pagado más de 100 millones de dólares al año a Paraguay en compensación por la cesión. Aunque los dos países se deben repartir la energía a la mitad, Paraguay consume mucho menos, debido a su menor demanda y a su deficiente red de distribución eléctrica, por lo que el excedente lo absorbe Argentina. Así, en 2012 más del 87% de los aproximadamente 20.091 gigavatios hora generados por Yacyretá acabaron en hogares e industrias argentinas. La generación podría aumentar un 40% con un nuevo programa de inversiones, que prevé la instalación de más turbinas y la construcción de una nueva central hidroeléctrica en un brazo del río Paraná llamado Aña Cuá, entre otras medidas, según fuente Paraguaya pero este costo sostienen que debe ser aportado exclusivamente por la Argentina.

Una comisión binacional analiza actualmente un proyecto y revisa las cifras de la deuda y las tarifas, y tiene un plazo de presentación que es el día 7 de febrero de 2014 y que servirá de base para iniciar las negociaciones entre ambos países. 
La negociación actual se da en medio de un sentimiento generalizado entre los paraguayos de que, de Yacyretá, Paraguay no recibe lo suficiente de su socio y que Paraguay debería tener libertad para vender su excedente energético a quien quiera, con lo que lograría tarifas más altas. Este argumento será previsiblemente otro ingrediente en el largo debate que se avecina sobre la legitimidad de la deuda.


Corrientes: más electricidad, obras
hídricas y defensa sobre cota 83

Mientras esto está ocurriendo, la mayoría de la dirigencia correntina sigue de vacaciones o está durmiendo la siesta, por cuanto de todo el material distribuido en el mes de diciembre por el “Cabildo Abierto sobre Yacyretá” y puesto a disposición de nuestros señores representantes, hasta la fecha no hemos recibido ningún atisbo de interés, para ser tratado por la Legislatura Correntina en forma urgente, ya que el día 7 de febrero, está a la vuelta de la esquina. Todo esto no obstante la difusión efectuada por los medios orales, escritos y televisivos. Cabe destacar que salvo, del señor. Fiscal de Estado y de los señores Ministros Coordinador y de Obras y Servicios Públicos, comprometieron su apoyo irrestricto a partir del fin del mes de enero.

Lo que deberá quedar claro es que nosotros vamos a seguir con nuestros reclamos a los que consideramos parte de la postergación que padece nuestra provincia y los que son: a) las urgentes y NECESARIAS DEFENSAS COSTERAS, en el Km. 1277 de la Ruta 12, donde el agua del perilago ya se encuentra a escasos 20 metros de la cinta asfáltica, la que no sé por cuanto tiempo le puede servir de contención, hasta que pueda ocurrir un “desastre”, porque también hay que destacar que el mencionado perilago se encuentra a 13 metros por sobre el nivel de la Ciudad de Ituzaingó y la cabecera de la Laguna del Iberá, la que se encuentra a escasos kilómetros de allí; b) La necesaria Polderización de las Islas de Apipé Grande y Apipé Chico, las que ya fueron arrasadas como consecuencia de la improvisación y el manejo de la Entidad Binacional; c) La concreción de las obras complementarias a la toma de riego, como ya se construyeron del lado Paraguayo, para el desarrollo de nuestra cuenca arrocera; d) a todo esto hay que sumar, que se termine con la abstinencia en la provisión de Energía, a la que siempre fue sometida Corrientes, no obstante que la represa se encuentra enclavada en nuestra geografía provincial y la misma debe ser a costo de pie de represa.

Por qué con mayor vehemencia desde el “Cabildo Abierto sobre Yacyretá” reclamamos las urgentes defensas a la altura del Km. 1277 de la Ruta 12, lo que destacamos en el punto a) del párrafo anterior, por cuanto si persiste la desidia de las autoridades de la Entidad Binacional, nos puede terminar pasando lo que ocurrió hace cincuenta años en el Norte de Italia (buscar en Google- Longarone), pero en nuestro caso puede terminar siendo peores las consecuencias, en vidas y bienes, para millones de argentinos, ya que se puede bifurcar el derrame y sepultar a la Ciudad de Ituzaingó, ingresando por el Zanjón de Loreto y luego seguir río abajo con su obra macabra, y la otra parte al tomar las Lagunas del Iberá en su desplazamiento va a ir barriendo con todos los pueblos y ciudades que se encuentren en su cercanía. Para ellos sólo basta sacar las cuentas de cuantos pueblos y ciudades, están más bajo que la Cota 83 que tiene hoy Yacyretá, cuyas alturas de defensas son menores en las provincias del Nea-Litoral. Es por eso que rogamos a Dios que prime el sentido común y la responsabilidad de nuestros representantes y que los mismos estén a las alturas de las circunstancias y así podremos evitar una posible tragedia.