Temas de hoy: abuso sexual LAB 18 - 19 River Campeón de América Perrando Corre Restitución de restos Qom
Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.diarionorte.com/a/101342
La deuda pendiente de la dirigencia chaqueña con la democracia

El número de trabajadores estatales trepó a 63.000

Recientes informes publicados por consultoras nacionales destacaron que el gran desafío de los gobiernos provinciales será la negociación salarial para el presente ejercicio que arrancó con una suba importante para el sector policial. Para muchas jurisdicciones el problema es serio más tomando en cuenta el abismal incremento de la planta estatal.

El Chaco no es ajeno a este problema y hoy solo en la provincia hay más de 63.000 trabajadores que hacen aportes contra más de 71.000 que están registrados en el sector privado.

Y al no haber cifras concretas de aquellos que revisten como precarizados tanto en la provincia como en las municipalidades se hace imposible determinar con certeza la relación que hay entre trabajadores públicos y privados.

La presión de los empleados públicos por mejores salarios podría afectar el débil equilibrio fiscal chaqueño.

Pero sólo si se toma a los provinciales que hacen aportes jubilatorios la situación para la provincia no será nada sencilla mientras sigue apostando a mantener alto el consumo para motorizar al sector privado.

A su vez el propio gobierno sabe que debe continuar cumpliendo con el cronograma de pases a planta acordado y plasmado en una norma provincial que había anticipado terminar el proceso el año pasado pero por distintas razones no se cumplió.

Además deberá soportar que en los últimos años incorporó a casi 20.000 trabajadores, de los cuales gran parte fueron nombrados por decreto durante 2012 y 2013, entre ellos varios funcionarios de rango.

Botín político

Una de las deudas que dejó la política en estos últimos 30 años de democracia es el reparto de los recursos del estado como si fuera un botín de guerra, particularmente con el ingreso de empleados de planta.

En la provincia, en varias áreas hubo un reparto de tipo político de los cargos que se acentuó notablemente en la última década, donde los sucesivos gobiernos fueron colocando a sus militantes dentro de los cuadros públicos.

Además el Estado chaqueño, como política de contención social, tiene un número importante de precarizados, una cifra que hasta ahora no se hizo pública pese a los reclamos de cientos de chaqueños.

Este manejo originó un fuerte rechazo de la sociedad a los poderes del Estado y hoy muchos consideran que en los empleados públicos no son más que militantes pagos.

La visión de Artana

En el diario porteño Ámbito Financiero, el economista jefe del Fiel, Daniel Artana, aseguró que

“mal que le pese al populista que llevan adentro casi todos los políticos argentinos no hay escapatoria para reducir el peso del Estado en la economía”.

“Y además ello deberá ir acompañado de una mejora notable en la gestión estatal que tampoco es algo que genere muchas adhesiones dentro de la política. Profesionalizar el Estado choca contra el puntero repartiendo asistencia social y contra los militantes cobrando un sueldo estatal independientemente de su capacidad para el puesto”, relató.

“Profesionalizar el Estado choca contra el reparto de favores a capitalistas prebendarios a través de privilegios impositivos o barreras artificiales a la competencia de otras empresas. Profesionalizar el Estado requiere aceptar que hay restricciones básicas macroeconómicas e instituciones que respetar. En otras palabras, nuestros dirigentes ¿quieren ser Kirchner con buenos modales o aceptan la importancia de respetar las reglas de juego y de una gestión profesional aun cuando ésta limite la discrecionalidad en la toma de decisiones?”, comentó.

Chaco y el resto de las provincias

Recientemente, el matutino porteño El Cronista, publicó un informe de la consultora NOAnomics, que denunció que “en los últimos diez años aumentó 43% el empleo público provincial”.

“Tierra del Fuego, Catamarca y el distrito donde nació el kirchnerismo, Santa Cruz, encabezan el crecimiento del plantel estatal. De acuerdo con el estudio, 2013 cerró con una planta de 1,98 millones de empleados públicos provinciales (se excluye a los municipales), o sea, 592.000 contratos más que diez años atrás”, agregó.

“El informe destacó que la provincia en donde más ha crecido el empleo estatal es Tierra del Fuego, con un aumento del 106%, y marca que también son relevantes las expansiones en el plantel de Catamarca con un incremento del 80% en la última década, y luego aparecen Santa Cruz, Chubut, Corrientes y Salta que se encuentran en el rango del 60%”, manifestó.

“En el último lustro, apunta, la tasa de crecimiento anual del empleo estatal pasó a duplicar a la del privado: 3,1% contra 1,6%. Incluso precisa que este fenómeno se dio en 17 de las 24 provincias y que las brechas más amplias aparecen en Chubut, Tucumán, Chaco, La Pampa y, de magnitud relevante, en San Luis, Ciudad de Buenos Aires y Catamarca”, señaló.

“Además, el estudio advierte que en algunos distritos al menos la mitad de los puestos de trabajo en relación de dependencia son generados por la administración pública, como en Catamarca, Formosa, Santiago del Estero, Corrientes, La Rioja, Chaco y Jujuy”, comentó.

Crecimiento privado

Si bien el empleo privado creció notablemente desde la crisis de 2001 gracias al comercio, la industria y la construcción, en el Chaco gran parte de la expansión se debió al Estado que acompañó los esfuerzos privados.

Y por lo tanto para que el resto de las actividades económicas puedan expandirse durante este año se necesitará de la continuidad de las políticas para fomentar la radicación de más industrias.

Por su parte, la consultora DESA identificó en el país tres etapas distintas que muestran según su análisis el deterioro de la capacidad de compra de los argentinos y su relación con la generación de empleos:

Entre los años 2003 y 2008, el empleo privado formal creció al 9% y el salario nominal al 20% promedio anual, con la tasa de inflación en el orden del 14%. Entre 2008 y 2011, el empleo privado trepó al 2%; el salario, al 27% y la inflación, al 22%.

En 2013 el empleo privado mejoró apenas un 1%, mientras que la inflación igualó el crecimiento de los salarios en torno del 27%.